El Sistema de Basculación Activa denominado SIBI, permite proporcionar a los vehículos ferroviarios un efecto peralte adicional al existente en la vía, reduciendo el efecto de la fuerza centrífuga experimentada por los pasajeros y permitiendo circular a velocidades superiores sin pérdida de confort.
De esta forma se consigue reducir los tiempos de trayecto en un 30%.